martes, 9 de diciembre de 2008

Yuyos Jardines en el Mar

Yuyos Cuando se vive al lado del mar, o si se dispone de una casa con jardín en la costa para disfrutar durante las vacaciones, es necesario saber que la proximidad del océano afecta a las plantas. Contrarrestar sus efectos es fácil, basta con seleccionar los árboles, arbustos y flores más resistentes y dispensarles los cuidados apropiados. El principal problema del jardín junto al mar es que el salitre proveniente de él se deposita tanto en las plantas como en el suelo. El agua, que se pulveriza cuando rompen las olas en la playa, viaja con el viento y se posa en el primer obstáculo que se encuentra. Y si la fuerza del viento es muy fuerte y la arena de la playa es muy fina, junto a las gotitas de agua marina, viajan, además, granos de arena. En estas circunstancias, las plantas más frágiles sufren las peores consecuencias, ya que los granos de arena producen desperfectos en las mismas, el salitre les tapa los poros y la tierra se ensucia con la sal marina. El efecto producido en la planta es el mismo que se produciría si le faltara agua, aunque tenga bastante a su disposición. La sal sobrante, por ejemplo, se acumula en la punta de las hojas, quemándolas. Para combatir esta situación sólo hay que tomar una serie de medidas con respecto a la tierra o el agua. El terreno idóneo El terreno arenoso es la mejor elección, ya que el salitre no se acumula en la tierra. Si se opta por una superficie arcillosa, ha de tenerse en cuenta que, junto con la sal, en ella se formará una costra en el suelo que afectará, de forma muy negativa, a la vida de las plantas. Para el cultivo en tiestos o macetas, aunque se puede usar tierra de tipo arenosa, es más aconsejable utilizar un preparado para plantas que se comercializa en cualquier tienda especializada, que que es ligero y asegura una buena penetración del agua. En este aspecto, cabe destacar que la arena de la playa no debe utilizarse en ningún caso, ya que, además de estar prohibido por la ley, las sales que contienen son muy perjudiciales para los cultivos del jardín. Regar de forma adecuada Lo más indicado para regar es intentar recoger agua de lluvia. A pequeña escala, se puede utilizar cubos y palanganas. Por otro lado, hay personas que aprovechan el agua de lluvia que cae sobre sus tejados y discurre por los canalones, conduciéndola a un depósito. De cualquier forma, las plantas delicadas, tanto del jardín como interiores, han de regarse con agua embotellada o de lluvia. A la hora de hacerlo, hay que pulverizar el agua y mojar bien todas las partes verdes para limpiarlas del salitre acumulado. Para regar el jardín, lo más cómodo es hacerlo con aspersores. Con el riego por goteo, después de los años, aparecerán problemas de acumulación de sal en los orificios de salida y se tendrán que limpiar o sustituir. Los cuidados del césped Aunque muchos céspedes son sensibles a la sal y viven mal en primera línea de mar, algunas especies resisten mejor las condiciones adversas. Las más extendidas son las gramas, un césped rústico que consume menos agua y se siega poco, aunque amarillea con las temperaturas bajas del invierno. Se siembra a partir de primavera o se planta por esquejes. La variedad americana soporta más la sal y apenas amarillea, aunque haga frío. Sin embargo, al ser de hoja más gruesa, no resulta tan cómodo andar descalzo sobre él. Otra variedad, pero menos extendida, es la Zoysia japónica, un césped muy ornamental, que también consume poco agua y se riega poco. Sin embargo, una de las más utilizadas en zonas costeras, como la del sur de Barcelona, es la llamada grameta de Sitges o grameta de Vilanova, una variedad que proporciona abundante césped, del tipo normal y bastante resistente al agua. Combatir el salitre Una forma de evitarlo en una zona reducida es la construcción de una barrera física en la que choque el viento marino, preferiblemente permeable a totalmente opaca. La valla con brezo seco, por ejemplo, amortigua la fuerza del viento con más efectividad que una pared, ya que esta hace que el viento cree un remolino detrás. Cualquier seto vegetal creado con una planta resistente a la sal es igualmente efectivo. La planta deberá de ser de hoja persistente y que alcance cierta altura. La zona de detrás de la pantalla, que queda protegida del efecto del viento marino es, aproximadamente de una vez y media la altura que tenga la barrera. Las plantas más resistentes Como norma general, es importante no comprar plantas delicadas. Para orientarse, lo mejor es fijarse en las de los vecinos y en las que crecen en los jardines de los alrededores, eligiendo la que mejor se adapte al gusto de cada uno. Lo más seguro es que se trate de palmeras, tamarindos, bellasombras… aunque saber su nombre es bastante difícil, por lo que conviene coger un tallo o grabar su imagen en la memoria para, posteriormente, consultarlo con algún especialista. En cualquier caso, entre los árboles y arbustos más adecuados para estar cerca del mar se encuentran el ciprés, la morera, la palmera, el pino o el palmito. Otras plantas muy resistentes son el aloe, la artensia, todos los cactus, el geranio, el pitus o la yuca, entre otros.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Jardin Caracteristicas Palmera de Bismarck

Jardin Etimología: En honor al príncipe Otto von Bismarck, primer canciller alemán. Palmera de tronco simple, grueso, de 10-20 m de altura y hasta 35 cm de grosor. Hojas palmeadas, erectas o ligeramente curvadas, de color verde azulado, cubiertas en el pecíolo de una cera blanca. Segmentos en número de 50-75, largos. Inflorescencia con ramificaciones cortas. Fruto ovoide, de unos 4 cm de diámetro, de color marrón oscuro. Es una palmera de crecimiento más bien lento. Destaca por el color gris azulado de sus hojas, que la convierten en una de las palmeras más vistosas. En zonas libres de heladas se las puede ver plantadas en alineaciones, o formando grupos a diferentes niveles. Resulta excelente como ejemplar solitario. Buena para decorar patios y terrazas en su estado juvenil. En interiores muy iluminados también se la puede plantar, pero no es tan habitual. Los indígenas usan sus troncos y hojas para construir habitáculos. CULTIVO Exposición soleada incluso desde joven. No soporta heladas aunque puede resistir hasta -4ºC las plantas adultas y adaptadas. Se cultiva al exterior en muchas regiones mediterráneas. Tolera suelos pobres, aunque prefiere suelos fértiles y bien drenados. Si hay que extraerla del suelo es preciso hacerlo con mucho esmero, puesto que es difícil el trasplante, se muere si pierde el cepellón de tierra. Se multiplica por semillas que tardan en germinar.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Novedades Fotos de Flores : bonita

Novedades
Fotos de Flores-Galeria
Via:Banco de Imágenes Gratuitas
Fuente:Pixdaus
Aqui: Mas Fotos

sábado, 6 de diciembre de 2008

Especiales Phillyrea latifolia L. subsp latifolia.

Especiales
Labiérnago

Arbusto de hoja perenne, de la familia de las Oleáceas lo que le hace tener las hojas opuestas y le diferencia del aladierno (Rhamnus alaternus) con el que podríamos confundirnos.
En la provincia Bética, forma parte del estrato arbustivo del encinar mesomediterráneo con lentiscos ,más termófilo y acompañado de otros arbustos mediterráneos como durillos, espinos, rhamnus, madroños y otra especie de este género ,la Phillyrea angustifolia.
También se ve acompañado de Pistacia lentiscus, P.terebinthus, formando matorrales cuando este encinar desaparece de su área de distribución potencial, lamentablemente un fenómeno muy común, habiendo quedado estos bosques autóctonos relegados a pequeñas manchas de vegetación entre los cultivos del olivar y las sierras donde las condiciones de suelo no favorecen los cultivos.
Vive por toda la región mediterránea, siendo abundante en la parte meridional mientras que escasea y desaparece en el noroeste.

Encinar en las Sierras Subbéticas Cordobesas.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Especial Jardines acuáticos, pura vida y energía

Especial Algo diferente y muy curioso es la jardinería acuática. Aunque parezca lo contrario, se trata de una técnica muy sencilla. Lo importante es conocer las propiedades del agua y de las flores y plantas que en ella se pueden desarrollar. También, es imprescindible saber los secretos del drenaje. Si se quiere crear un espacio único en el patio o jardín, es posible recurrir a las técnicas de la jardinería acuática para lograr un diseño personal y exótico. Estos jardines resultan sumamente atractivos y originales. Para dar un toque oriental a un patio o parcela se pueden cultivar en un pequeño estanque o fuente. Hay que tener en cuenta que no requieren más atenciones que los jardines de tierra. En su diseño, que está abierto a numerosos estilos y tamaños, influyen básicamente tres factores: el espacio del que se disponga, el tiempo libre para cultivarlo y los gustos y preferencias del jardinero. El agua es fuente de vida para cualquier ser vivo, tanto animal, vegetal y humano. Por ello, se trata de un elemento indispensable para cualquier planta, además de aportar vigor y movimiento a los espacios verdes. En el caso de los jardines acuáticos, es el medio en el que crecen y viven las plantas. Se trata de un entorno muy rico y es ideal para usarlo como jardín, pues además de decorar a la perfección nuestro rincón preferido se encarga de que nuestras plantas se encuentren a salvo facilitándonos el trabajo de mantenimiento de las mismas. Posibilidades Siempre se han de ajustar las dimensiones del estanque o fuente a las propiedades del jardín, para crear una armonía que permita que todos los elementos combinen a la perfección. Además de ello, hay que estudiar el terreno en el que se va a asentar nuestra nueva creación. Los estanques pueden ser artificiales; en este caso, estarán construidos de hormigón, lámina de butilo o de un recipiente prefabricado que se enterrará en el suelo. La elección del material que vamos a utilizar dependerá de nosotros mismos. Existen otras posibilidades de fabricar un jardín acuático. Se puede usar un panel impermeable y forrarlo después con fibra de vidrio pegada con resina. En un patio, se pueden construir estanques con ladrillo revestido de hormigón. Sin duda, es imprescindible recurrir a un profesional ya que cada terreno posee unas características y puede ser que la presión ejercida por el agua sea excesiva. Por otro lado, la profundidad del estanque debe ser tal que permita colocar los vasos en el fondo del mismo y albergar entre 10 y 20 centímetros de agua. El toque personal Existen múltiples opciones a la hora de planificar y desarrollar este espacio acuático. Todo dependerá del gusto del jardinero y de las posibilidades que ofrezca el territorio donde se va a construir. Cada jardín es un mundo que depende de la creatividad que se emplee en el diseño de su espacio. Con un poco de imaginación y mucho esmero nuestro trabajo tendrá unos resultados increíbles dignos de toda admiración que serán el centro de todas las miradas. El diseño puede ser natural o artificial. En el primero de los casos, se procurará integrar el jardín acuático en el espacio donde se va a introducir. Para ello, se intenta que se funda con el parterre terrestre y las características del patio o parcela, usando elementos decorativos naturales como troncos o piedras. Los troncos se pueden disponer rodeando el estanque, y las piedras creando formas circulares alrededor de conjuntos de plantas. Las formas son también muy variadas. Pueden ser regulares o irregulares. Normalmente, los jardines de agua artificiales buscan las líneas simétricas y el orden y los naturales la espontaneidad. Es muy importante la coordinación del estilo de la casa con el diseño y la forma del jardín acuático, persiguiendo su correcta combinación para evitar contrastes inadecuados. Todo es producto de nuestro espíritu creativo: el toque personal que demos a nuestro oasis dirá mucho de nosotros. Cuidados El mantenimiento de este tipo de espacios es muy sencillo. Lo primero que se debe hacer es instalar un buen mecanismo de drenaje para mejorar la limpieza del estanque o fuente, así como un sistema de recirculación que propicie la oxigenación del agua. Ambos son imprescindibles para el desarrollo adecuado de las plantas ribereñas. Podemos optar por sistemas de programación para que nuestro jardín acuático esté siempre limpio y cuidado. También es importante aislarlo, para lo que se pueden usar los siguientes tipos de materiales: arcilla, cemento, piedras, PVC y polietileno. Para ello, se puede solicitar el servicio de un experto, que nos aconsejará y nos dará las pautas para lograr un perfecto estanque acorde a nuestras necesidades y a las de nuestras plantas. Recurrir a profesionales puede ser una buena solución, pues si no estamos seguros de algún aspecto ellos nos servirán de gran ayuda. Especies adecuadas Son muchas las plantas acuáticas que se pueden plantar en un estanque. Si se posee un gran espacio, se pueden hacer bellas composiciones mezclando alguna de estas plantas. Por ejemplo, la 'Nelumbo Sp', que tiene flores rosas y precisa luz abundante, combina a la perfección con una 'Calla Palustris', que resiste muy bien los cambios de temperatura. También resulta ideal la mezcla de la 'Nympahea Odorata' con el 'Iris Pseudacorus' o el 'Acorus Calamus', puesto que las tres soportan el sol. También hay otras de estas especies acuáticas muy interesantes como la 'Primula Florindae' o la 'Thypa Minima'. La primera es óptima para plantar junto a un estanque, ya que necesita mucha humedad para desarrollarse correctamente. La segunda ha de crecer en aguas poco profundas y luce unas bellas hojas finas. Si no se dispone de gran espacio, es posible cultivar un jardín acuático en un recipiente grande en el que se pueden tener algunos peces. Plantar nenúfares adecuados a la profundidad es lo mejor. Además, se pueden usar especies acuáticas ornamentales y plantas oxigenadoras.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Hierbas Juniperus phoenicea L. subsp phoenicea

Hierbas

Sabina negral

Arbusto o pequeño árbol de la familia de las cupresáceas de copa redondeada, follaje denso , corteza grisáceas o parda y fibrosa. Hojitas escuamiformes agrupadas en pequeñas ramillas. Las flores femeninas y masculinas suelen estar en el mismo pie de planta. Sus conos femeninos dan lugar a las fructificaciones típicas de los enebros y sabinas conocidas como arcéstidas, que en esta especie son de color rojizo en la madurez.

Especie de distribución Mediterránea y Macaronésica, que se cría en matorrales secos y pedregosos, en los roquedos que no permiten el crecimiento de encinas y otras especies esclerófitas, hasta los 1500m en altitud, muy adaptada a las condiciones continentales siendo muy resistente a las heladas y soportando extremas sequías.

Resulta sorprendente y espectacular el poder contemplar el verdor y vigor de estos arbustos en las secas y frías montañas mediterráneas con poco más de 300mm al año de precipitación, destacando sobre el ocre del entorno, siendo la especie dominante y conformando pequeños bosquetes o sabinares.
Fotografía realizada en un sabinar de la Sierra de Marmolance en Huéscar ( Granada), entorno donde confluyen varias provincias biogeográficas, y sectores botánicos.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Hierbas TRANSPLANTE DE ARCE DE VIVERO

Hierbas
Esta es la demostración de que con pocos recursos y en poco tiempo se puede hacer un prebonsai decentillo. Se compró esta planta de vivero hace poco más de un año por 9.50 euros, precio muy razonable. Medía 90 cm. Se transplantó a maceta de entrenamiento para dejarle crecer a sus anchas, mucho abono, mucho sol y empezó a "desmadrarse". Luego se quitaron esas ramas que salen a la derecha y se dejó el tronco de la izquierda como guía principal.


Unos meses presentaba este aspecto. Se le dejó crecer hasta 1.20 cm. Además en el verano pasado se le hicieron 3 acodos en el ramaje superior aprovechando la fuerza de creciento.


Un año después de la adquisición (hace 2 meses) procedemos al transplantado y recortado de raices para dejarle otra temporada en maceta de entrenamiento. Apareció un pan de raices espectacular después del plantado un año en akadama 100%. Se procedió a una poda de las ramas ……



….. y recorte de raices para equilibrar la parte aérea con la radical.




Además por el camino se aprovechó para sacar un par de acodos como el que os muestro, acodos que han ido a parar a suelo para que engorden unos añitos.



Y así nos quedó una vez transplantado a la misma maceta de entrenamiento.




A día de hoy con la primera brotación de primavera. Tira hojas de manera muy fuerte y solo queda ir modelándole con los pinzados y alguna poda si se desmadra. Mide 30 cm. de alto (sin maceta) y otras 30 de ancho, nebari de 7 cm.